De visita por el barrio de Santa Cruz.
Miércoles, Noviembre 28th, 2007 | Por manuQue nada tiene que ver con el barrio de Salamanca o Barrio Sésamo.
En Venezuela llaman barrios a las agrupaciones de viviendas autoconstruidas, generalmente situadas en las colinas y cerros de la ciudad. Después de unos pocos viajes a diferentes ciudades de Latinoamérica, La Habana, Sao Paulo, Caracas o Bogotá, uno llega a la conclusión de que la imagen de la pobreza es igual en todas partes.
Cada ciudad tiene una idiosincrasia diferente que le da un aspecto diferente: mejores o peores infraestructuras que las hacen más o menos caóticas, mejores o peores planes urbanÃsticos que permiten edificaciones más o menos altas y espacios públicos de mejor o peor calidad, mejores o peores polÃticos que… bueno ya sabéis de que son capaces los polÃticos.
Sin embargo las zonas pobres de todas estas ciudades son iguales. Casitas de ladrillo y algo de hormigón, en algunos casos pintadas de colores alegres. Situadas en colinas que nadie quiso ocupar, entre otras cosas porque la lluvia convierte estos lugares en una especie de loterÃa donde, si te toca, tu casita se cae por la ladera.
Y la música que suena por las calles. Ritmos binarios machacones, bases electrónicas, voces distorsionadas…
Pues en uno de estos barrios (uno de los más densos de Latinoamérica, según nos dijeron), estuvimos paseando. Guiados por Juan Pacheco, uno de los lÃderes de la comunidad y acompañados por Tatiana y Mónica, arquitectas de la AlcaldÃa de Baruta.
Nada que os contemos es semejante a la experiencia de caminar por las calles del laberinto hiperarrabalesco que es un barrio. La densidad del espacio construido es tal que cualquier esquina es susceptible de ser utilizada como espacio público. Por el camino encontramos canastas de balocesto, máquinas de gimnasio y basura. Mucha basura.
Desde aquà os aconsejamos que no os internéis en un lugar de este tipo sin compañÃa de alguien con autoridad. Incluso con compañÃa podéis acabar siendo presa de los malandros, como casi nos pasó a nosotros. Cuatro chavales armados con pistolas dispuestos a sacarnos hasta los ojos.
Por cierto, el precio de una pistola en Caracas ronda los 1.140.000 “bolos”, unos 460€ al cambio oficial o 155€ al cambio paralelo. La mayorÃa de origen belga, aunque también italianas, españolas y ultimamente rusas. Baratito.
Os dejamos con un partido de baseball en Santa Cruz.
