Ya nos lo temíamos…
Jueves, agosto 20th, 2009 | Por juanUn amigo que navegaba en uno de los ordenadores del Centro de Arte y Creación Industrial LABoral nos ha enviado esto:
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Un amigo que navegaba en uno de los ordenadores del Centro de Arte y Creación Industrial LABoral nos ha enviado esto:
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Nuestros amigos de 2012 architecten acaban de publicar su última genialidad: Wikado, un parque de juego para niños hecho con unas alas de molino de viento (de los que parecen aviones no de esos que se confundían en su día con gigantes). (más…)

Un carro en la Gran Vía de Madrid. Procedencia: Universidad de Augsburg.
Después de haber conocido experiencias de carreros, buzos, hurgadores, cartoneros, pepenadores, chatarreros y clasificadores de muchos países de América Latina me parecía importante hacer referencia a nuestra realidad más cercana y echar un poco la vista atrás. Mi abuela, que llegó a Madrid en los años 40, siempre me ha hablado de los traperos que recogían ropas viejas a cambio de cachivaches (platos, vasos, bandejas) y que iban en sus carros tirados por caballos o burros. No sé si el de la foto de arriba corresponde a un carrero clasificador, ni conozco la fecha de la foto, pero bien pudiera ser una trapera pasando por la Gran Vía. (más…)

Camarero | San Antonio, TX | vive solo | Se va a dormir a las 8 de la mañana y se levanta a las 4 de la tarde | 2008 (más…)

Esta vez no son paraísos sino los posters para
una campaña de publicidad para Legambiente.
Una delicia.
Y una verdad como un templo.
Vía canalblog.
Durante el Congreso de Arquitectos 2009, donde estuvimos entretenidos con la grabación de los vídeos, hubo algo de tiempo para otras cosas. Valencia, además de ser la ciudad de Calatrava, de las fallas, de la Fórmula 1 y de albergar el congreso también tiene en marcha un plan para prolongar una gran avenida y hacerla llegar hasta el mar. Algo que no encaja con la política de conservación y protección que defendía su alcaldesa Rita Barberá en la charla inaugura, ya que estas obras significan la demolición del barrio del Cabanyal. La idea es unir Valencia con el mar pero “¿es que acaso el cabanyal no es valencia y sus habitantes no son valencianos?”. Esto nos suena ya de algo.
Belén Gopegui dentro de la campaña “Ruido con Cultura” de la Plataforma lo resume muy bien la lucha que se está llevando a cabo:
[...] Quienes apoyamos al Cabanyal sabemos, como también sus vecinos lo saben, que hay muchos más casos de especulación urbanística donde se han puesto los beneficios a corto plazo de unos pocos, por encima de la respiración de un territorio que debe sobrevivir para las generaciones venideras. Pero apoyar al Cabanyal, apoyarse, en formulación de Santiago Alba, en el Cabanyal, es pensar, todavía, que la resignación no es un valor, que la política tiene sentido. Es confiar en que hay un momento -y nunca nadie ha sabido decir cuál es exactamente, ni por qué se produce, qué lo determina-, en el que quienes iban a marcharse se quedan quietos, y luego dan la vuelta, y avanzan y se apoyan los unos en los otros, y el espectador se emociona; entonces, puede ser en el Cabanyal o en cualquier otro sitio, aparece un campamento base, un pequeño lugar inexpugnable donde empezar a agruparse otra vez.
Como comentan desde Laboratorio Urbano:
Para apoyar a la Plataforma se puede escribir una carta al Ministerio de Cultura (que según la última sentencia del Tribunal Supremo debe decidir si el Plan del Ayuntamiento de Valencia constituye un expolio del patrimonio histórico por la destrucción de 1.651 viviendas) y a la Vicepresidenta del Gobierno (más información en la web de la Plataforma)
Es una viñeta de Los Cigarros del Faraón de Tintín de Hergé y me lo encontré tirado en la calle en un Pequeño País.
Inauguro así la revista de prensa de la calle.
Nota sobre la imagen: los colores son algo raros, el escaner está agonizando.